COPLA FINAL
Zamba
(Carlos Di Fulvio)

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I

Por bajar hasta el río a beber
secretos del pedregal,
a’orillitas del camino
me daba el sencillo gustazo de estar
cuando – tal vez por orgullo-
salió entre los yuyos fresco el manantial.

Desde entonces me dio por cantar
con la misma pretensión:
de parecerme la copla
agüita que moja la sed del cantor;
que cuando nombra la tierra
arde con la estrella de su corazón.

Que nos nombre una copla sería
pedir la mayor voluntad al morir...
...¿De que vale mi voz, de que vale tu boca,
guitarra si un día no seremos más?...
Sólo nos queda la duda...
Cantemos entonces la copla final.

II

Que mi tiempo se vaya con vos
añeja madre ancestral,
a donde mueren los siglos
y nacen los finos colores del sol,
para surgir con la aurora
de todos los días con una canción.

Redimible yo se que serán
las ansias del trovador:
de parecerse al misterio
que habita en el sueño de todo cantor
y en la memoria sin tiempo
quedar en un verso poblando el amor.

Que nos nombre una copla sería
pedir la mayor voluntad al morir...
...¿De que vale mi voz, de que vale tu boca,
guitarra si un día no seremos más?...
Sólo nos queda la duda...
Cantemos entonces la copla final.